El famoso “clavito” en la jerga popular dominicana hace referencia a la reserva de una parte de los ingresos actuales con el propósito de usarlos en el futuro, bien sea para emergencias, compras importantes que requieran grandes sumas de dinero, inversiones o garantizar necesidades a largo plazo.
Para lograrlo, algunos expertos en finanzas personales aseguran que lo mejor es dividir las ganancias en un 50%-70% para cubrir los gastos fijos, como el alquiler de vivienda, comida y transporte; un 30%-20% para el ocio y el restante que sea exclusivo para el ahorro.
Aunque esto es considerado como la regla universal para la administración de los ingresos mensuales, ¿resulta funcional para la mayoría de los trabajadores del sector privado y público que cobran el salario mínimo en el país?
Según la contadora y financiera Dileiny Concepción Villar, para nadie es un secreto que muchos de los empleados con cuantía mínima suelen verse muy limitados en cuanto a gastos se refiere, teniendo que recurrir con frecuencia a estrategias como las tarjetas de crédito o pequeños préstamos informales conocidos como “fiado”.
En el mejor de los casos, la recomendación sería conseguir ingresos adicionales. Si esta opción no resulta factible para el usuario, entonces optimizar los gastos sería el paso a tomar, reduciéndolos al máximo para así lograr un pequeño monto para el ahorro.
“El ahorro no es imposible; quizás una persona con el sueldo mínimo no puede ahorrar como una persona promedio, pero sí es posible ahorrar aun estando en el sueldo mínimo, dependiendo evidentemente de los compromisos que vayamos asumiendo”, argumentó.
El monto destinado al ahorro no tiene que ser una cantidad exorbitante de dinero. En la mayoría de los casos, separar entre un 2% y un 5% del sueldo fijo resultará ideal para crear el hábito según los compromisos asumidos. Para ella, el consejo más realista es “ahorrar hasta donde la sábana le llegue”.
Así, si el usuario solo puede ahorrar RD$15 o RD$20 mensuales, será mejor eso que nada.
Consciente de que los trabajadores que ganan menos suelen ser los que más responsabilidades familiares poseen, la financiera recordó que la organización financiera no es magia y es un compromiso con uno mismo que se adquiere empezando de a poco para hacer la costumbre y “el colchón de dinero” suba poco a poco.



