"Nunca dejes que el miedo a perder te impida jugar el juego."
Cuando uno analiza el comportamiento de Juan Marichal y su dominio en la década del ´60 califica de increíble que no recibió los votos necesarios en una estación para recibir el premio Cy Young. Es muy dificil ganar un MVP.
Se necesita la combinación perfecta de estadísticas y, un buen respaldo periodístico para ganar.
La "Narrativa" es la palabra que se usa para referirse a los periodistas de béisbol que creen que las tonterías son importantes: la racha de 56 juegos de Joe DiMaggio superando el promedio de bateo de 0.406 de Ted Williams en 1941, la temporada 40-40 de José Canseco, la Triple Corona de Miguel Cabrera sobre el valor claramente superior de Mike Trout.
Tony Gwynn tuvo las estadísticas durante algunos años, pero nunca tuvo la narrativa, el apoyo de la prensa, siendo conocido principalmente por su grandeza silenciosa y constante; bateaba como un muro al tenis.
Su poder era de dobles, no de jonrones, lo cual es bastante débil para un jardinero de esquina. Como solía batear segundo o tercero en la alineación, tuvo menos oportunidades de impulsar carreras (además, los Padres no tenían muchos otros bateadores con un OBP excelente a su alrededor).
Durante su mejor momento, las carreras impulsadas aún se consideran una de las características de un bateador productivo y decisivo. No fue un gran jugador defensivo.
Probablemente el único año en el que Gwynn habría sido el objeto brillante que distrajo la atención de los periodistas habría sido el año de la huelga de 1994, cuando bateó .394 en una corta temporada de 110 juegos, pero Jeff Bagwell era tan claramente más merecedor (116 carreras impulsadas en 110 juegos) que no sucedió.
Puede que Gwynn mereciera el MVP de la Liga Nacional en 1986 y, sin duda, lo merecía más que Andre Dawson en 1987.
Pero no haber ganado nunca un MVP no es una mancha negra en una carrera por lo demás estelar. Gwynn tiene el sexto promedio de bateo más alto desde el final de la Era de la Bola Muerta.
En el 2007 fue merecedor del Salón de la Fama de Cooperstown.
Un día como hoy, 16 de enero
1958: Las Águilas Cibaeñas derrotaron a las Estrellas Orientales con pizarra de 3 vueltas por 1. En ese partido, en la segunda entrada, Dick Stuart ("El Peje Cajón") disparó su jonrón 14 frente a una bola rápida de Carlton Willey, rompiendo el récord de 13 que estaba en poder Pedro Formental en 1951.
En 1961, Mickey Mantle firma con los Yanquis de Nueva York por 75 mil dólares.
En 1964, Federico Olivo, de las Estrellas de Oriente, derrotó al Licey 6-3 para conseguir su tercera victoria seguida y su séptima del torneo.
En 1985, Alejandro Taveras dispara sencillo remolcador de Luis Polonia en la entrada número 12 para derrotar al Licey 1-0, impidiendo que los Tigres consiguieron la victoria 40.
Cronista deportivo. Amante del béisbol y sus vivencias.



