Tras más de tres años de intensas negociaciones y vistas públicas, la República Dominicana marca un hito en su transición energética. Los sectores empresarial, social y gubernamental han logrado un consenso definitivo para el desarrollo sostenible y la masificación de la energia solar de autoconsumoeliminando las barreras burocráticas que frenaban el uso del sol como fuente de ahorro.
Carlos Janárizpresidente de RENSA Solar y de la Asociación de Empresas de Energía Renovable (ASEEFER), manifestó su satisfacción ante el nuevo Reglamento publicado por la Superintendencia de Electricidad (SIE). «La población finalmente se beneficiará del sol sin interpretaciones innecesarias; ahora sí se pueden poner paneles solares», sostuvo el directivo.
Un reglamento a favor del usuario: Puntos clave
Las nuevas reglas de juego se aplican tanto para las distribuidoras públicas (EDES) como para las privadas (Luz y Fuerza, Puerto Plata Electricidad) y los Sistemas Aislados (CEPM, Costasur, entre otros). Entre las mejoras más destacadas se encuentran:
- Adiós al costo del medidor: Los medidores bidireccionales ahora serán gratuitos para el usuario.
- Fin de los límites rígidos: Se eliminan los topes de 25 kW para residencias y 1,5 MW para empresas. El nuevo límite será el consumo anual más un margen del 5% al 10%.
- Cero Burocracia: Si la prestadora no contesta en 45 diasel proyecto se considera aprobado automáticamente (silencio administrativo positivo). Además, el tiempo de evaluación inicial bajó de 45 a solo 10 días.
- Sin cambios de tarifa: Instalar paneles no es motivo para que la empresa eléctrica le cambie su tarifa actual.
- Transparencia técnica: Se eliminó el límite del 15% de penetración solar por circuito y las prestadoras están obligadas a publicar la capacidad real de cada zona.
- Sistemas «Cero Inyección»: No requiere permisos previos, solo el envío del diseño e instalación de sistemas anti-vertido.
Seguridad y Calidad
Para garantizar la sostenibilidad del sistema, el nuevo reglamento exige que todos los instaladores de paneles solares estén certificados por la SIE en un plazo máximo de tres años. Asimismo, las prestadoras no podrán exigir normas de construcción que no estén previamente aprobadas en los códigos oficiales.
«Lo mejor es enemigo de lo bueno»: El punto discordante
A pesar del entusiasmo, Janáriz señaló algunos aspectos que empañan el avance:
- Plazo de transición: Se otorga un plazo de solo 5 años para cambiar a la nueva regulación a quienes ya tienen contratos firmados.
- Costo para pequeños consumidores: Los usuarios «monómicos» (residencias de bajo consumo y sistemas aislados) deberán pagar el 25% de la energía inyectada al precio de compra, lo cual representa un reto económico para este segmento.
«Hemos tenido un avance positivo considerable. Debemos abocarnos a dejar que el sol pague por ti», concluyó el presidente de ASEEFER.



