Por Jorge Petimaud Martínez
Jefe corresponsal en Bolivia
La muestra calificada de “invaluable” por la crítica, es patrocinada por la embajada de España, la Fundación Universitaria Iberoamericana (Funiber); el Centro Cultural de España en La Paz y el MNA, que acogerá esta colección en su emblemática Sala Patio de Cristal desde este miércoles a las 19:00 hora local.
Según los patrocinadores, los 80 grabados conectan dos momentos fundamentales del arte español: la crítica social ilustrada de finales del siglo XVIII que legó Francisco de Goya y Lucientes (Fuendetodos, 1746-Burdeos, 1828) y la explosión surrealista del XX, una de cuyos grandes exponentes fue Salvador Dalí (Figueres, 1904- ídem, 1989).
El primero, considerado el gran precursor del arte moderno, fue pintor de cámara de Fernando VII y grabador visionario.
Su serie Los Caprichos (publicada en 1799), compuesta por 80 aguafuertes de extraordinaria expresividad, representa una denuncia feroz contra la superstición, la ignorancia, la corrupción eclesiástica y nobiliaria, las estructuras de poder opresivas y la invasión napoleónica de España.
Tal conjunto creativo trasciende su tiempo al introducir elementos irracionales y grotescos (como sueños perturbadores y figuras híbridas) que anticipan el romanticismo, el expresionismo y el surrealismo, con innegable influencia en artistas de la talla de Pablo Picasso, Fancis Bacon y Dalí, y se consolida como un hito en la crítica social a través del arte.
Dalí, por su parte, es una figura icónica del Surrealismo, quien desarrolló su revolucionario “método paranoico-crítico” para explorar el subconsciente mediante la precisión hiperrealista y el delirio onírico.
Las obras incluidas en esta muestra reinterpretan fielmente las composiciones de los Caprichos goyescos, pero las transforma coloreándolas con paletas vibrantes, en las cuales inserta motivos emblemáticos de su iconografía (relojes blandos, elefantes estilizados), a la par de sustituir motivos satíricos por otros irracionales que ocultan el mensaje original bajo capas de absurdo.
Su trascendencia radica en que eleva el capricho goyesco a un dispar daliniano puro, donde lo irracional anula la lógica consciente, y se posiciona como puente entre la tradición española y la vanguardia global, con impacto perdurable en el cine, la publicidad y la cultura pop.
Este diálogo visual (del capricho crítico de Goya, precursor formal del Surrealismo, al dispar apoteótico de Dalí) enriquece tres dimensiones analíticas, como ha expresado el director de la Obra Cultural de Funiber, Federico Fernández Díez: el contexto histórico-político de los originales; la transfiguración surrealista daliniana; y la influencia goyesca en el movimiento surrealista en su conjunto.
Representa un puente invaluable entre épocas e invita a reflexionar sobre cómo el arte trasciende fronteras para cuestionar la realidad humana.
Inscrita en las acciones de cooperación cultural bilateral, esta exposición fortalece los lazos hispano-bolivianos y facilita el acceso a los oriundos de este país sudamericano a manifestaciones esenciales del arte universal.
La muestra estará abierta del 19 de marzo al 10 de mayo del año en curso, en una invitación al público a una inmersión reflexiva en el patrimonio artístico universal.
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