Este sábado, se desarrolló en Delhi, la Segunda Cumbre India-países árabes, la cual concentra la atención internacional debido a la amenaza de una nueva e inminente confrontación provocada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
En la apertura, el canciller indio, Subrahmanyan Jaishankar, reconoció el impacto en la India de la situación en el Medio Oriente, pues, subrayó, en gran medida, sus implicaciones también son relevantes para la relación de su país con los vecinos árabes.
Mencionó la situación en Gaza y demostró una prioridad impulsar el plan integral para poner fin al conflicto de Gaza. Sin embargo, dijo que varios países han hecho declaraciones políticas sobre el plan de paz y convocó a deliberar en la cumbre sobre los desafíos y las perspectivas en ese sentido.
Jaishankar se refirió, además, a la necesidad de atender de manera colectiva el conflicto en Sudán, la situación en Yemen, el Líbano, Libia y Siria y demostró como principal amenaza el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones.
Destacó el Foro de Cooperación India-Árabe como plataforma para materializar alianzas positivas y puntualizó como ejes de cooperación en el período 2026-2028 la energía, medio ambiente, agricultura, turismo, desarrollo de recursos humanos, cultura y educación, entre otros.
También llamado a analizar vías de colaboración en tecnologías.
Por otra parte, India celebró el 26 de enero último su tradicional desfile por el Día de la República, este año con el tema central 150 años del Vande Mataram, en tributo al himno que acompañó la lucha por la independencia.
La parada estuvo encabezada por la jefa de Estado Droupadi Murmu y el primer ministro Narendra Modi y contó como invitados especiales a los presidentes del Consejo y la Comisión de la Unión Europea, a António Santos da Costa y Ursula von der Leyen, de visita oficial en la nación surasiática.
De hecho, a propósito de la presencia de las autoridades de la UE, se anunció la culminación de un tratado de libre comercio, denominado por Modi como la Madre de los acuerdos, por su amplitud, y el establecimiento de una agenda estratégica integral hasta 2030.
El acuerdo de libre comercio bilateral, el cual debe ser aprobado por el Parlamento Europeo, permite el acceso al mercado de las naciones del bloque europeo para más del 99 por ciento de las exportaciones desde India, explicó el ministro de Comercio indio, Piyush Goyal.
Además, abarca áreas como el comercio de bienes, servicios, medidas correctivas comerciales, normas de origen, aduanas, las pequeñas y medianas empresas, el comercio digital, entre otras.
Goyal precisó que da un impulso decisivo a sus sectores intensivos en mano de obra, como textiles, confección, cuero, calzado, productos marinos, gemas y joyería, artesanías, productos de ingeniería y automóviles.
Aseguró que se protegieron sectores sensibles indios, incluidos el lácteo, los cereales, las aves de corral, la harina de soja y ciertas frutas y verduras.
El TLC incluye medidas para abordar las barreras no arancelarias y, entre otros aspectos, garantiza compromisos de la UE en sectores como las tecnologías de la información, servicios profesionales, educación, servicios financieros, turismo, construcción y otros sectores empresariales.
En tanto, la Agenda Estratégica Integral Conjunta hasta 2030 abarca la cooperación en áreas como la tecnología e innovación, seguridad y defensa, conectividad y asuntos globales, reforzadas por elementos facilitadores transversales.
Además, representantes de ambas partes intercambiaron mecanismos de cooperación en los sectores bancario y de movilidad, defensa, en materia de desastres, el hidrógeno verde y en el área científica y tecnológica.
Por otra parte, en la nación surasiática dio inicio la sesión legislativa sobre el presupuesto, en la cual se presentó el informe económico con resultados que avalan el continuo crecimiento del país, pese a la incertidumbre global y la guerra de aranceles de Estados Unidos.
De acuerdo con el estudio, India estima un crecimiento de 7,4 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) en el año fiscal 2026, impulsado por el consumo y la inversión y se prevé, asimismo, una proyección para el año fiscal 2027 de entre 6,8 y 7,2 por ciento.
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