Preguntas y respuestas con Ana Lucianez Perez, Asesora de Enfermedades Infecciosas Desatendidas de la OPS
Washington, DC, 29 de enero de 2026 (OPS)- Cada 30 de enero, el mundo marca Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD)un momento para arrojar luz sobre un grupo de enfermedades prevenibles y tratables que continúan afectando a millones de personas, particularmente a aquellas que viven en condiciones de pobreza y con acceso limitado a los servicios de salud.
La OPS estima que más de 200 millones de personas en la Región de las Américas se ven afectadas por una o más ETD, incluidas la enfermedad de Chagas, la lepra, la leishmaniasis, el tracoma, la esquistosomiasis y otras que afectan desproporcionadamente a las poblaciones vulnerables y desatendidas. Estas enfermedades suelen conllevar una pesada carga sanitaria, social y económica y, a menudo, causan discapacidad, estigma y dificultades de por vida.
Para conmemorar la conmemoración de este año, la OPS destaca la colaboración del gobierno, los trabajadores de la salud y la sociedad civil para avanzar en los esfuerzos de control y eliminación.
En estas preguntas y respuestas, Ana Lucianez Perezasesora de la OPS en Enfermedades Infecciosas Desatendidas, comparte ideas de su trabajo apoyando a los países para fortalecer la vigilancia, mejorar la recopilación y gestión de datos y cerrar brechas para reducir la carga de las ETD en toda la Región.
¿Cuáles son estas enfermedades tropicales consideradas 'desatendidas' si siguen afectando a tanta gente?
Se los considera descuidados porque, a pesar de ser prevenibles y tratables, reciben mucha menos atención política y menos recursos que otros problemas de salud. Afectan principalmente a personas que viven en la pobreza, a menudo en lugares con acceso limitado a servicios de salud, agua potable y saneamiento.
Otra razón es la visibilidad. Las ETD tienden a afectar a poblaciones marginadas y desatendidas, incluidas las comunidades indígenas, a menudo en zonas remotas. Cuando los casos se concentran en estos entornos, la carga general puede parecer baja en las estadísticas nacionales, aunque el impacto en las comunidades afectadas sea enorme.
Sabiendo esto, la vigilancia y la recopilación de datos parecen ser fundamentales cuando se trata de prevenir, controlar y eliminar las ETD.
Absolutamente. Los datos de alta calidad son esenciales para diseñar intervenciones que realmente respondan a lo que sucede sobre el terreno. Sin información confiable, los países no pueden ver dónde se produce la transmisión, decidir qué acciones son necesarias ni rastrear si esas acciones están funcionando. Cuando faltan datos o están incompletos, no sólo afecta la planificación, sino que permite que la transmisión continúe sin control. Esto frena el progreso y socava los esfuerzos para prevenir, controlar y, en última instancia, eliminar estas enfermedades.
¿Cuáles son algunos de los principales desafíos que enfrentan los Ministerios de Salud al recopilar y gestionar datos de alta calidad sobre las ETD?
Uno de los mayores desafíos es que las ETD afectan principalmente a personas que viven en áreas remotas, rurales o desatendidas, donde los servicios de salud y el personal capacitado son limitados. Simplemente llegar a estas comunidades puede resultar logísticamente complejo y costoso.
Además, el acceso a los diagnósticos suele ser limitado, los sistemas de vigilancia pueden ser débiles y la recopilación de datos puede estar fragmentada. Todo esto conduce a una subregistro. Y cuando los datos no son confiables, la verdadera carga de la enfermedad permanece oculta, lo que dificulta la promoción de la financiación y los recursos humanos que realmente se necesitan.
¿Cuáles son los enfoques más eficaces para prevenir y, finalmente, eliminar las ETD?
Mejorar la vigilancia y la calidad de los datos ha sido fundamental para el éxito en varios países. Por ejemplo, una mejor vigilancia ha desempeñado un papel clave en la eliminación de la filariasis linfática en algunas partes de las Américas durante la última década. Una vigilancia sólida permite a los países documentar cuándo se ha interrumpido la transmisión, orientar la administración masiva de medicamentos y cumplir con los requisitos de verificación. En última instancia, esto es lo que permite a los países recibir la validación de la OMS para eliminar una enfermedad como problema de salud pública, lo que significa que el país ha reducido la transmisión a un nivel en el que la enfermedad ya no representa una amenaza importante para la salud pública.
En los últimos años, las ETD han ganado mayor visibilidad debido a diversas estrategias, como la Iniciativa de Eliminación de Enfermedades de la OPS, que apunta a eliminar más de 30 enfermedades transmisibles y afecciones relacionadas para 2030, incluidas doce del grupo de las ETD. Este impulso regional ha ayudado a priorizar recursos, alinear planes nacionales y acelerar el progreso hacia los objetivos de eliminación de enfermedades como el tracoma, la oncocercosis, la rabia humana transmitida por perros y varias otras.
¿Por qué las ETD son menos visibles en los sistemas de salud pública y en las decisiones de políticas públicas?
Las ETD suelen causar enfermedades crónicas, discapacidades a largo plazo y estigma en lugar de muerte inmediata. Por eso, no siempre atraen la misma atención que las enfermedades más agudas o de alto perfil. Tomemos como ejemplo la lepra. Si no se diagnostica y trata a tiempo, puede provocar discapacidades físicas y exclusión social de por vida. Estos impactos son devastadores para las personas y las comunidades, pero no siempre son capturados por los indicadores de salud tradicionales, lo que contribuye a que las ETD sean pasadas por alto en las discusiones sobre políticas.
La OPS y sus socios han mapeado las ETD en toda la región e identificado los principales “puntos críticos”. ¿Por qué es tan importante el mapeo y cómo cambia la forma en que responden los países?
El mapeo ayuda a vincular los datos con la geografía. Muestra dónde se concentra la transmisión y quiénes son los más afectados. Entonces los países pueden responder de manera más estratégica, centrando las intervenciones en áreas de alto riesgo en lugar de aplicar el mismo enfoque en todas partes. Por ejemplo, el mapeo de helmintos transmitidos por el suelo, como las tenias, ha ayudado a los países a identificar municipios prioritarios, ampliar el acceso al diagnóstico y tratamiento y hacer un mejor uso de los recursos limitados para reducir la prevalencia.
¿Dónde ha apoyado la OPS a sus socios con datos y mapeo para responder a las ETD en toda la Región de las Américas?
Los datos y los mapas han sido fundamentales para eliminar el tracoma como problema de salud pública en las Américas. En México, el mapeo combinado con intervenciones específicas (como la administración masiva de medicamentos, la participación comunitaria y la colaboración con socios de agua, saneamiento e higiene) llevaron a la eliminación en 2017. En Guatemala, el mapeo y la vigilancia fortalecida están guiando las intervenciones específicas y encaminando al país hacia la eliminación en los próximos años. Estas experiencias muestran cómo la combinación de datos, servicios de salud y colaboración intersectorial puede conducir a resultados sostenibles.
¿Qué avances han logrado la OPS y los países socios para abordar la lepra en la Región?
Varios países están logrando avances importantes. Chile, Uruguay, la mayor parte de Centroamérica y partes del Caribe están reportando casos nuevos o un número bajo de ellos y se acercan a los hitos de eliminación. La OPS y sus socios se han centrado en fortalecer el diagnóstico temprano, el tratamiento y la vigilancia, al mismo tiempo que abordan el estigma, previenen la discapacidad y llegan a las poblaciones indígenas y otras poblaciones marginadas. Al mismo tiempo, Brasil sigue enfrentando una carga significativa: reporta más de 100 casos nuevos cada año y representa más del 90% de los casos en las Américas. Esto subraya la necesidad de sostener los esfuerzos, mejorar la calidad de los datos y centrar las intervenciones donde más se necesitan.
En el Día Mundial de las ETD, ¿cuál es el mensaje clave de la OPS para los gobiernos, los socios y el público?
Uno de los mensajes clave de la OPS es que estas enfermedades no son sólo números: representan personas y comunidades que no deben quedarse atrás. Invertir en mejores sistemas de datos es esencial para hacer visibles las ETD, guiar acciones equitativas, fortalecer la rendición de cuentas y acelerar el progreso hacia la eliminación. La mayoría de las ETD pueden eliminarse, y hacerlo no es sólo un imperativo moral sino también una cuestión de derechos humanos y equidad. Sin datos fiables y sin vigilancia, la negligencia persiste; con datos, la eliminación se vuelve factible.



