El tiempo apremia y ya hemos consumido el primer mes de este año 2026. Estos dos últimos días que aún nos quedan apenas nos servirán para reflexionar sobre el inicio de nuestra marcha.
La lectura bien puede ser útil para el Gobierno, para las empresas, para las instituciones de distintas naturalezas, como para las personas. Todos, desde cualquier ámbito en el que nos movemos podemos echar una mirada reflexiva de cómo han iniciado las cosas.
Sobre todo, porque nos permite, como dice un viejo refrán, arreglar la carga en el camino. En nada hay perfección, pues, como decía el papa Juan Pablo II, ella sólo es de Dios.
Y, es claro que lo nuestro es planificar, ejecutar e ir haciendo los ajustes de lugar.



