El caso de Senasa puede ser sólo la punta del iceberg del sistema de la Seguridad Social. Y sería útil explorar cómo están funcionando las cosas.
Lo detectado ha sido un entramado muy bien estructurado para llevar a cabo una práctica corrupta, las que se han convertido en acciones criminales contra enfermos y asegurados abusados, bien porque para prostituir sus cuerpos o usarlos para justificar el robo de recursos.
Hemos dicho que este caso debe ir más allá de las sanciones por corrupción. Debemos alcanzar a médicos y centros que se prestaron para este entramado.
Pero este caso nos conduce a una exploración del Sistema de Seguridad Social de la República Dominicana. Es bueno saber qué pasa.



