El secretario general de la ONU, António Guterres, en una foto de archivo. EFE/EPA/FRANCK ROBICHON.
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BEIRUT. — El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Antonio Guterresadvirtió este sábado desde Beirut que el conflicto entre Hezbolá mi Israel no tiene una salida militar, por lo que instó a ambas partes a detener los ataques y recurrir a la diplomacia para evitar una escalada mayor en la región.
Durante una rueda de prensa en la capital libanesa, el líder de la ONU fue enfático al señalar que la única vía posible para resolver la crisis es el diálogo. "Mi mensaje a las partes beligerantes es claro: detengan los enfrentamientos, detengan los bombardeos. No hay una solución militar. Solo la diplomacia, el diálogo y la implementación total de la Carta de la ONU y de las resoluciones del Consejo de Seguridad", afirmó.
Diplomacia para frenar la escalada
Guterres recordó que existen diversas vías diplomáticas activas para intentar reducir las tensiones. Entre ellas, destacó la mediación de la coordinadora especial de la ONU para el Líbano, Jeanine Hennis‑Plasschaertquien mantiene contactos permanentes con las partes, además del apoyo de varios Estados miembros de la organización.
El diplomático portugués también subrayó que la población del Líbano no elegido formar parte de este nuevo episodio de violencia, desencadenado después de que Hezbolá atacara el norte de Israel el pasado 2 de marzo, lo que provocó una fuerte ofensiva aérea israelí en respuesta.
“Estamos haciendo todo lo posible para lograr una desescalada inmediata y alcanzar un cese de hostilidades”, aseguró el secretario general.
La ONU mantiene presencia en el sur del Líbano
El jefe de la ONU confirmó que Hennis-Plasschaert mantiene comunicación constante con los actores involucrados para facilitar las negociaciones, mientras que la misión de paz de la organización en el país, la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL), continúa desplegada en el sur del territorio libanés pese a la intensificación de los combates.
Guterres recordó que Israel y el Líbano alcanzaron un alto el fuego a finales de 2024, acuerdo que puso fin a la última guerra entre el Estado israelí y Hezbolá. Sin embargo, admitió que ese pacto no resolvió todos los problemas pendientes ni fue respetado completamente por las partes.
Violaciones al alto el fuego y crisis humanitaria
Según explicó el secretario general, ambas partes reiteraron su compromiso con la implementación total de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, pero las violaciones continuaron. La violencia persistió y la integridad territorial del Líbano siguió siendo vulnerada.
Desde la entrada en vigor del alto el fuego en noviembre de 2024 hasta el reciente repunte de la violencia, Israel Continuó realizando ataques casi diarios en territorio libanés y mantuvo tropas en cinco colinas estratégicas del sur del país.
Por su parte, Hezbolá se retiró de la franja fronteriza, aunque su desarme en el resto del territorio libanés no llegó a completarse.
Llamado a respetar la soberanía del Líbano
Ante esta situación, Guterres lamentó que la oportunidad abierta por el alto el fuego no se aprovechara plenamente para avanzar en un diálogo político sostenido. Asimismo, pareció “imprescindible” que Israel respetar la soberanía del Líbano.
Del lado libanés, instó al Estado a asumir el control total de las armas en todo el territorio nacional, una condición que calificó como clave para garantizar la estabilidad a ambos lados de la frontera.
Más de 770 muertos y cientos de millas de desplazados
El conflicto ha dejado un saldo devastador. La campaña de ataques israelíes contra el Líbano ha causado más de 773 muertos y al menos 1.933 heridos.
Además, más de 800.000 personas han sido desplazadas, principalmente desde el sur y el este del país, así como desde los suburbios del sur de Beirut, agravando la ya delicada situación humanitaria en la nación mediterránea.



