China ha pasado de tener un fabricante de equipamiento para chips entre los 20 primeros del mundo en 2022 a tener tres al inicio de 2026.
Las sanciones estadounidenses, diseñadas para limitar el acceso chino a esta tecnología avanzada, han terminado por impulsar justo lo contrario: la industria local se ha fortalecido y sigue aumentando su independencia.
¿Por qué es importante?. Este avance cuestiona el dominio tecnológico occidental en un sector tan crítico que ha derivado en una guerra comercial. La fabricación de maquinaria para hacer semiconductores era una debilidad china y ahora se está convirtiendo en una alternativa real. Y la velocidad a la que está pasando nos dice que las restricciones comerciales pueden acabar resultando contraproductores.
Los protagonistas:
El contexto. Hace tres años, China fabricaba localmente apenas el 10% de su equipamiento para semiconductores. Hoy esa cifra está entre el 20% y el 30%, según Tetsuo Omori, analista de Techno Systems Research en declaraciones a Nikkeis asiáticos.
El gobierno ha ganado mucho dinero a través de fondos nacionales y locales, y eso ha provocado una explosión de fabricantes que ahora cubren todas las etapas de producción.
Entre lineas. Las empresas occidentales y japonesas tienen dos problemas encima de la mesa:
- A corto plazo, más competencia en el mercado chino, que creció un 35% en 2024 hasta los 49.500 millones de dólares.
- A largo plazo, ver cómo se va cercenando su ventaja tecnológica mientras la cadena de suministro china gana músculo.
Sí, pero. China sigue sin dominar la tecnología más avanzada. Los sistemas de litografía ultravioleta extrema (EUV), imprescindibles para chips de 2 y 3 nanómetros, solo los fabricados ASML.
El CEO de ASML, Christophe Fouquet, dijo que China tardará "muchos, muchos años" en desarrollar esa capacidad. Suena un mensaje de calma para Occidente, pero la historia reciente de China no invita a no dar nada por sentado.
En disputa. La carrera por el liderazgo en semiconductores se juega ahora en dos tableros.
- Uno es el tecnológico: quién consigue fabricar los chips más avanzados.
- El otro es el de autosuficiencia: quién logra controlar más eslabones de su cadena de suministro.
China va perdiendo en el primero pero está avanzando muy rápido en el segundo. Y eso podría cambiar las reglas que conocemos todavía más.
En Xataka | La alianza ASML-Mistral desvela el plan B europeo: si no podemos fabricar chips, al menos controlaremos cómo se fabrican
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