Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que completaron este domingo una serie de ataques contra instalaciones del régimen iraní en la ciudad de Hamadán, en el oeste de Irán, como parte de una campaña militar dirigida a debilitar las capacidades de mando y control de Teherán.
Según un comunicado del ejército israelí, la Fuerza Aérea de Israel actuó con base en inteligencia militar y atacó varios cuarteles pertenecientes al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) y las fuerzas Basij en la zona de Hamadán. Israel sostiene que estas instalaciones eran utilizadas para coordinar operaciones y planificar ataques contra su territorio y otros países de la región.
De acuerdo con las FDI, los bombardeos forman parte de una ofensiva continua destinada a afectar la infraestructura operativa del régimen iraní, mientras el ejército israelí amplía el alcance de sus ataques hacia otras áreas del oeste y centro del país.
El conflicto, que se acerca a las tres semanas de enfrentamientos, ha provocado una creciente tensión regional. Este domingo, Irán lanzó cuatro misiles balísticos y seis drones contra los Emiratos Árabes Unidos, luego de acusar a Abu Dhabi de permitir que Estados Unidos utilice puertos en su territorio para atacar la isla de Kharg, principal terminal de exportación de petróleo iraní. Las autoridades emiratíes no confirmaron de inmediato daños ni víctimas.
Mientras tanto, los ataques con misiles iraníes contra Israel continuaron durante la jornada. Los servicios de emergencia de Magen David Adom reportaron impactos en 23 puntos del área de Tel Aviv, con al menos cuatro personas heridas, una de ellas con lesiones de gravedad moderada. También se registraron daños en un edificio residencial en la ciudad de Bnei Brak.
En medio de la escalada, surgieron informes sobre una posible escasez de interceptores de misiles en Israel. Sin embargo, una fuente militar israelí desmintió esa versión y aseguró que las FDI se prepararon para un conflicto prolongado y que actualmente no existe falta de estos sistemas defensivos. El canciller israelí, Gideon Saar, también rechazó dichas informaciones.
Desde Washington DC, el presidente Donald Trump expresó su esperanza de que aliados internacionales desplieguen buques de guerra para garantizar la seguridad del Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica que, según Teherán, permanece cerrada al tránsito de Estados Unidos y sus aliados.
Por su parte, el canciller iraní Abbas Araghchi descartó cualquier posibilidad de negociaciones con Washington. En declaraciones a la cadena CBS, afirmó que Irán no ve razones para dialogar con Estados Unidos, señalando que ambos países ya mantenían conversaciones cuando comenzaron los ataques contra territorio iraní.
Araghchi también indicó que el material nuclear iraní habría quedado sepultado bajo los escombros tras los bombardeos a instalaciones nucleares del país y aseguró que Teherán no tiene aviones de recuperarlo.



