Emilia Clarke, actriz de Juego de Tronos reveló que uno de los momentos que más la pusieron a prueba durante la filmación de su nueva serie “Ponies”: un día de rodaje en el que tuvo que grabar tres escenas de sexo seguidas y en el que incluso llegó a romperse una costilla.
"Tres hombres, durante varias horas", relató Clarke en una entrevista concedida a TheWrap. "Voy a sentarme aquí, vosotros vais a seguir viniendo, vamos a fingir que tenemos sexo. Me rompí una costilla ese día", recuerda la actriz.
En Ponies, Clarke y Richardon dan vida a Bea y Twila, dos secretarías que trabajan en la embajada de Estados Unidos en el Moscú de 1977. Después de que sus maridos murieron en circunstancias misteriosas, ambos se convierten en agentes de la CIA. Durante su investigación, el personaje de Clarke seduce a varios agentes de alto rango del KGB para obtener respuestas.
"Realmente pasó. Es tan pequeña y delicada que se rompió una costilla", secundó su compañera de reparto durante la entrevista. "No se rompió del todo, solo se salió un poco", matizó Clarke.
Además, la actriz recordó cómo fue su visita al médico en la que, según relata, fue al grano cuando el doctor le preguntó qué le había pasado. "¡Sexo! ¡Tres veces!", asegura que le dijo.
La actriz ya habló anteriormente largo y tendido sobre sus escenas de sexo explícito en las primeras temporadas de Juego de tronos. Emilia Clarke aseguró que algunas de esas secuencias eran "innecesarias" y que no soportaba aparecer desnuda delante de la cámara. "Recibí muchas críticas por hacer escenas de sexo y desnudos, lo cual, en particular, es antifeminista. El problema son las mujeres que odian a otras mujeres. Eso es triste", explicó.



