Durante la última década y media, los Angelinos de Los Ángeles han sido uno de los equipos más agresivos de las Grandes Ligas a la hora de comprometerse grandes sumas de dinero con estrellas consolidadas.
Sin embargo, la historia reciente demuestra que invertir en contratos monumentales no ha sido sinónimo de éxito deportivo, particularmente cuando se mide el objetivo más importante de cualquier franquicia: llegar y competir en los playoffs. De hecho, en los últimos tres lustros (2011-2025) el equipo apenas alcanzó una vez a la postemporada (2014) y fue barriendo en tres juegos ante los Reales.
El equipo que apostó por Shohei Ohtani y lo tuvo entre 2018 y 2023 no pudo capitalizar la presencia del fenómeno japonés, que coincidió con talentos como Mike trucha, Alberto Pujols y Antonio Rendónentre otros.
Rendón representa, sin dudas, el caso más frustrante. Firmado en 2020 por US$245 millones tras ser pieza clave del campeonato de los Nacionales de Washington, Rendon fue visto como el complemento perfecto para Mike trucha.
Sin embargo, las lesiones y un rendimiento inconsistente marcaron su paso por anaheim. El club termino comprando el contrato antes de su vencimiento, cerrando otro capítulo costoso con escaso retorno competitivo. Apenas jugó 252 partidos (menos de dos temporadas), en 2025 no vio acción y acaba de negociar ser dejado libre por el equipo, que tendrá que pagarle hasta en tres años los últimos 38,5 millones del contrato.
El ejemplo más evidente —y el único aún vigente— es el de Trucha. En 2019, los Ángeles firmaron al jardinero con una extensión récord de 12 años y US$426,5 millones, el contrato más grande en la historia del club.
Trucha ha cumplido con creces a nivel individual, consolidándose como uno de los mejores jugadores de su generación. No obstante, desde esa extensión, el equipo no ha vuelto a la postemporada, y Trucha apenas ha disputado un promedio de 83 choques por estación bajo el pacto, afectado por lesiones.
La apuesta de Pujols
Antes de Truchalos Ángeles apostaron fuerte por Alberto Pujols. En 2012 le otorgaron un contrato de 10 años y US$240 millones, una de las firmas más ambiciosas de la época. Aunque Pujols aportó poder ocasional y momentos memorables, su rendimiento estuvo lejos del nivel que había mostrado en San Luis, y el contrato se convirtió rápidamente en una carga.
- El equipo termino liberándolo antes de que concluyera el acuerdo, absorbiendo millones de dolares sin que ello se tradujera en éxitos colectivos.
La lista continúa con jose hamilton (US$125 millones), adquirido en 2013 tras ganar el MVP con Texas. Problemas personales y bajo rendimiento provocaron que fuera cambiado antes de finalizar su contrato. Justin Uptonpor su parte, firmó por US$106 millones y también fue liberado antes de tiempo, en medio de una reestructuración fallida del roster.
El denominador común en todos estos movimientos ha sido la falta de resultados en octubre. Las grandes inversiones, lejos de consolidar un núcleo competitivo profundo, han limitado la flexibilidad financiera del equipo y expuso carencias en áreas clave como el pitcheo, el desarrollo de talento joven y la profundidad del roster.
La experiencia de los Ángeles deja una lección clara en la era moderna de la Grandes Ligas: los contratos gigantes pueden asegurar estrellas, pero no garantizan campeonatos. Sin una estructura sólida, un sistema de ligas menores productivo y una planificación integralel gasto elevado termina siendo un espejismo.
De cara al futuro, anaheim enfrenta el desafío de mameluco con ese patrón histórico y demuestra que el dinero, bien invertido, puede finalmente traducirse en béisbol de octubre.
Licenciado en Comunicación Social, egresado de la Universidad Dominicana O&M. Ejerce como periodista especializado en deportes desde el 2001. Es editor de Deportes de Diario Libre.



