República Dominicana tiene una historia ferroviaria. Con el ferrocarril de Samaná, inaugurado en 1887, conectando a Sánchez, San Francisco de Macorís y La Vega.
El Ferrocarril Central Dominicano, en 1897, que unió a Santiago con Puerto Plata.
Vías claves para exportar tabaco y otros productos agrícolas en la región Norte. El gobierno de Ulises Heureaux (“Lilís”) creía que era un símbolo de progreso.
Igual puede decirse de los ingenios, en La Romana, San Pedro de Macorís, San Cristóbal y Puerto Plata.
Y el Metro de Santo Domingo, inaugurado por el presidente Leonel Fernández, hace 17 años. Los presidentes Danilo Medina y Luis Abinader serán parte de la historia, este último introduciendo el monorriel.



