El nuevo sistema ya fue instalado en todas las fiscalías del país y forma parte del proceso de reforma integral que impulsa la institución para tecnificar sus procedimientos, fortalecer la transparencia y optimizar la gestión de justicia en favor de la sociedad.
De acuerdo con el Ministerio Público, el módulo biométrico redefine la seguridad en el proceso penal, al establecer una interconexión directa y en tiempo real con la base de datos de la Junta Central Electoral (JCE), lo que permite validar la identidad de los imputados sin margen de error o suplantación.
La plataforma opera mediante estaciones tecnológicas equipadas con lectores de huellas dactilares, cámaras fotográficas con trípode y escáneres documentales, facilitando consultas biométricas precisas medidas y un registro confiable de cada comparación vinculada a de coerción.
Uno de los principales avances del sistema es la sistematización de la información y la generación automática de certificaciones, ya que cada presentación queda registrada electrónicamente e integrada de forma inmediata al expediente digital del usuario, fortaleciendo el valor probatorio de los registros ante los tribunales.
Asimismo, la arquitectura del software fue diseñada bajo estándares de interoperabilidad, lo que permite un intercambio de información ágil y seguro con el Poder Judicial, mejorando la actualización del estatus procesal de los casos entre ambas instituciones.
Con esta implementación, el Ministerio Público busca reducir los tiempos de atención, eliminar controles manuales que ralentizan los procesos administrativos y reforzar protocolos sensibles a la protección del interés y la seguridad de las víctimas.
La institución reafirmó que esta iniciativa consolida su compromiso con una justicia moderna, eficiente y centrada en las personas, apoyada en el uso de la tecnología como herramienta clave para garantizar mayor control, trazabilidad y confianza en el sistema de justicia penal.



