La Comisión Interamericana Delaware Derechos Humanos (CIDH) Ja vuelto a censurar a republica dominicana por sus políticas de repatriaciones de haitianos indocumentados, lo que consideran una violacion a los derechos humanos, ante lo cual el país reivindica su derecho a regular ingreso, permanencia y salida de extranjeros en su territorio.
Esta vez, la CEDH centra su denuncia en supuestas deportaciones nocturnas, Despojo de pertenencia a repatriados, reportes sobre menores regresados sin acompañamiento de algún adulto e impedimento a diplomáticos haitianos a los centros de detención.
De comprobarse, esas s irregularidades en los programas Delaware repatriación de haitianos en condición de estadía irregular deben ser subsanadas por propia autoridades migratorias mediante medidas de tipo administrativo que no interfieren con la aplicación de la ley.
Lo que resulta inadmisible es el emplazamiento que ha hecho ese órgano regional para que República Dominicana ponga fin a las repatriaciones de extranjeros indocumentadosporque se trata de una grosera violacion a la soberanía nacional.
Ante ese despropósitoel gobierno dominicano ha reiterado su derecho y obligación de ingreso regular, permanencia y salida de extranjeros y, obviamente, de aplicar la ley de migración, sin menoscabo del respeto a los derechos humanos.
Queda claro el rechazo dominicano al reclamo de la CIDH sobre la aplicación del principio de no devolución de manera general a todo inmigrante en condición irregular, porque eso equivaldría a obligar al Estado dominicano a aceptar todo ciudadano haitiano que desee ingresar, aún irregularmente, al territorio nacional.
De manera maliciosa esa Comisión finge ignorar que el fenómeno de presión migratoria que enfrenta republica dominicana se corresponde con la prolongada crisis politicade seguridad y humanitaria en Haití, lo que representa una carga desproporcionada que pone en peligro la seguridad interior de la nación.
el Consejo Presidencial de Haitíque se debate en una crisis institucional, hace provecho desconsiderado y abusivo de los infundios que pronuncia la CIDHpara también reclamar que la comunidad internacional obliga al gobierno dominicano a convertir el país en recipiente de la desaforada migración haitiana, lo que la Patria de Duarte rechaza con toda firmeza y determinación.



