La comunidad Delaware El Taladoprovincia monteplatavivió este martes uno de sus días más tristes. En un ambiente cargado de llantos, abrazos y un dolor colectivofueron velados y luego sepultados los restos de Yesica Tolentino, dirigente comunitario y madre de cuatro hijos, asesinada de un disparo la madrugada del lunes presuntamente por su pareja sentimental, el cabo de la Policía Nacional Antonio Manuel Santos Guzmán.
Según narraron familiares, el disparo ocurrió dentro de su vivienda alrededor de la 1:00 de la madrugada. Desde temprano, decenas de personas llegaron hasta la casa materna para acompañar a la familia, la que no encuentra consuelo ante la pérdida de una mujer a quien todos describen como "trabajadora, dinámica, empática, querida por todos, chévere, y quien nunca sonó en ningún problema".
Yésica cumpliría 37 años este 18 de diciembre. Tenía dos trabajoslaboraba en una casa de familia y también vendía ropa interior. A pesar de sus múltiples responsabilidades, estaba a punto de cumplir uno de sus mayores sueños: terminar la carrera de enfermeria en la Universidad Eugenio María de Hostos (Uniremhos) estaba en la recta final cursando el monográfico con el plan de graduarse a principios del próximo año.
su hermana, Virginia Tolentinoentre muestra de dolor e impotencia, habló del enorme esfuerzo que Yésica hacía para sostener a sus cuatro hijosen edades entre 11 y 18 años, ninguno de estos vástagos, es hijo de quien se dice le quitó la vida y con quien llevaba cinco años de relación de pareja.
- Una de las hijas menores de Yésica fue quien encontró el cuerpo y dio el aviso. "Una mujer madre de cuatro hijos, los cuales son huérfanos en el día de hoy por culpa de un borracho irresponsable", lamentó Virginia.
Dicen matador tomaba mucho alcohol
La madre de Yésica, desconsolada, relató que la pareja de su hija tomaba con frecuencia y la celaba sin motivo. Recordó el momento en que recibió la llamada de su nieta: "¡Ay ma´, ven que el Moreno me le disparó a mi mamá y me la mató!". También habló de la dedicación de Yésica, quien se levantaba a las cuatro de la mañana en su motor (ella manejando) para trabajar, estudiar y vender interiores para mantener a su familia y pagar su universidad.
La familia exige justicia y que al acusado le sea impuesta la pena máxima. "Que cumpla la pena máximapor la gran persona que mató, una persona trabajadora, madre de familia con dos trabajos y futura enfermera… madrugando manejando su motor para irse a trabajar en una casa de familia y pagar su universidad y sustentar a sus hijos…es una gran pérdida, que cumpla le pena máximatiene que pagar, si la justicia existe realmente tiene que pagar", dijo Virginia.
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La tarde de este martes, Yésica fue despedida y sepultada en el cementerio Cruz Verde, en medio del dolor colectivo de una comunidad que la vio crecer, luchar y darlo todo por sus hijos. En Chirino, donde vive la familia del acusado, el hecho ha consternado. Sus vecinos lo describen como un joven tranquilo y trabajador que ayudaba a su padre en la agricultura.



