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Rerum novarum, (de las ¨Cosas Nuevas¨ Papa León XIII). Una preocupación permanente de los estadistas de todos los tiempos, es “dejar un país mejor que el que encontré” muy válido y apreciado por todos los ciudadanos, (urbi
et orbi) desde Roma al mundo entero.
Tras la salida en prisión de Nelson Mandela (1918-2013) abogado y activista contra el apartheid, un gran estadista sudafricano que se dirigió a ese país durante el período 1994-1999 luego de pasar 27 años encarcelado injustamente identificó tres problemas principales en su discurso: 1ero la pobreza, 2 do la injusticia y 3ero. la desigualdad flagrante y se dedicó a combatirlo.
Dejó un gran legado, y la ONU nombró el 18 de julio (fecha de su nacimiento) como día internacional de Nelson Mandela primer mandatario negro electo bajo sufragio universal en su país. Defensor de la libertad y la
igualdad del pueblo sudafricano, considerado un símbolo de la lucha contra la segregación racial.
Lo hemos visto por ejemplo desde el Dr. Balaguer sus monumentales obras son testigos fieles de una visión y concepción del estadista que fue. Sus obras arquitectónicas, viales, monumentales (Faro a Colón, el Mausoleo del Altar de la Patria, Plaza Juan Pablo Duarte en la autopista de las Américas, el nuevo edificio del Banco Central, por citar ejemplos) de viviendas de uso familiar, coliseo, estadios, hospitales escuelas, puentes, carreteras, autopistas, caminos
vecinales, etc., etc. denotó su preocupación por legar a las generaciones venideras un progreso material sin paralelo en la historia.
Sus preocupaciones no andaban por lo institucional a pesar de que también tuvo sus aciertos como lo de la reforma agraria, la entrega de parcelas al campesinado, permitió la reelección indefinida tema muy veleidoso en la política nuestra a través de todos los gobernantes que hemos tenido, y mal de muchos y profundo calado para la democracia nuestra desde la concepción de la República.
Don Antonio Guzmán Fernández, gran estadista su preocupación por dejarnos un mejor país, anduvo por otro camino, el de las libertades en sentido amplio: sociales (presos políticos, deportados), políticas, y económicas (comenzó de nuevo a tomar la política de contraer préstamos internacionales, y la tasa de cambio arrancó a subir). Son antológicas sus decisiones contra las castas militares predominan en ese entonces.
Se avanzó mucho en lo institucional, y en lo político (se acabaron las persecuciones ideológicas y soltó a los presos políticos). Muchas de las libertades se la debemos a su legado.
Salvador Jorge Blanco, profundizó la política de creación de instituciones financieras, y los valores culturales, se ampliaron las libertades públicas, pero las recetas fondomonetaristas produjeron el levantamiento de abril, o la poblada luego de la semana santa en fecha 23 de abril de 1984 que obligó al gobierno a sacar el ejército para devolver el orden público. La tasa de cambio creció en su flotación, trayendo procesos inflacionarios.
El regreso del Dr. de nuevo al poder trajo consigo una adaptación a nuevas corrientes internacionales. En efecto, la promulgación de los códigos tributarios (ley 11-92) del Trabajo (ley 16-92) del arancel de aduanas (Ley 14-93) crearon el marco en que todavía se basa el Estado para articular sus políticas sustentantes.
El mítico Faro a Colón se inauguró El monumento se inauguró en 1992, coincidiendo con el 500.º aniversario del primer viaje de Colón. Fue financiado por los estados latinoamericanos con un costo total aproximado de 70 millones
de dólares estadounidenses.
La llegada de una nueva era en la política dominicana la encabezó el presidente Leonel Fernández en 1996. Su misión como estadista fue poner en los rieles de la modernidad a un país sediento de cambios institucionales en la cosa pública. Aunque su deseo de combatir la corrupción dejó mucho que desear. Su legado fue profundizar un conjunto de leyes básicamente en el área financiera SIGEF, PAFI, “La reforma financiera en la República Dominicana se inicia formalmente en 1996 con el Decreto 581-96, creando un Programa de Reforma de la Administración Financiera del Estado (PAFI) con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para modernizar y hacer más eficiente la gestión pública.
Entre las principales acciones se encuentran el desarrollo del Sistema Integrado de Gestión Financiera (SIGEF) y la implementación de un marco legal moderno a través de leyes como la Ley Orgánica de Presupuesto.
(423-06) y la que creó el Sistema Integrado de Administración Financiera del Estado (5-07)”.
La ley de Educación que todavía mantiene su vigencia (Ley 66-97, Ley General de Educación) fue un puntal de avance institucional. En el ámbito judicial fue notorio los cambios. “A partir de 1996, República Dominicana inició un proceso de reforma y modernización de su sistema de justicia, impulsado por la demanda social de un Poder Judicial independiente e idóneo.
El inicio oficial fue con la creación de la Comisión Nacional de Apoyo a la Reforma Judicial mediante el Decreto Núm. 460-96, pero el impulso se dio a partir de 1996, en el contexto de reformas estructurales más amplias en el Estado. Este proceso buscó modernizar la justicia, superar el formalismo de códigos antiguos y fortalecer la confianza ciudadana”.
Las Altas Cortes fueron un logro posterior de Leonel y la Reforma Constitucional. El presidente Hipólito Mejía gobernó con un ambiente internacional difícil luego de los atentados terroristas de las Torres Gemelas en Nueva York. Se manejó con pulcritud y honestidad. El caso de Baninter fue otro caso que ameritó asesoría internacional para sortear con éxito y no afectar las finanzas nacionales. La producción nacional creció y las libertades se afianzaron.
Danilo Medina gozó de un ambiente internacional muy favorable para desarrollar grandes planos y una obra monumental a gran escala. El crecimiento económico durante los ocho años se reconoce: mayores autopistas, sembró muchas escuelas, el turismo avanzó y las extensiones universitarias llegaron a distintos puntos geográficos, los aviones de visitas sorpresas fueron de la atención internacional, el servicio de ambulancia 911, las zonas francas de exportación, el primer teleférico en la capital y la ampliación del Metro son obras visibles. Su último año de gobierno se vio afectado por la pandemia del COVID-19.
El presidente actual Luis Abinader, tuvo que enfrentarse de inicio de su gobierno con la peor de la pandemia vivida en la historia de la humanidad. Su propósito de entrada es la lucha contra el flagelo de la corrupción. A través de la independencia del poder judicial y el nombramiento de un procurador (a) con una composición más cónsono con ese ideal. Modificó la Constitución para evitar la reelección más allá de dos períodos y dificultar ese propósito. O sea, ha vuelto sobre los problemas institucionales que han marcado la República por décadas, con miras a mejorar la democracia y evitar el caudillismo.
El turismo, zonas francas, la inversión extranjera directa, el muro o la verja perimetral fronteriza contra la emigración irregular desde el vecino país de Haití, la ampliación del Metro, los monorrieles: capital, Santiago, ampliación de autopistas Duarte y otras marcan el rumbo de su gestión.


