De acuerdo con informaciones divulgadas por los portales Estadão y G1, el pedido fue realizado durante una reunión celebrada en el Palacio del Planalto, en Brasilia, cuyo tema central fue la organización de la Copa Mundial Femenina de 2027, que se disputará en territorio brasileño.
En el encuentro también participaron, entre otras figuras, el ministro del Deporte, André Fufuca; el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Samir Xaud; y el vicepresidente de esa misma entidad, Gustavo Días Henrique.
Según las versiones periodísticas, el interés brasileño por albergar el Mundial de Clubes de 2029 fue planteado de manera informal, aunque el proceso oficial de candidaturas aún no ha sido abierto por la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA).
La CBF viene manifestando desde hace meses su intención de postular a Brasil como sede del torneo y en junio del año pasado Xaud declaró públicamente que el gigante sudamericano estaba a disposición para organizar la competencia.
Tras el encuentro en el Planalto este lunes, Xaud afirmó que el Mundial de Clubes no era un tema central de la agenda oficial, aunque reiteró que Brasil pretende formalizar su candidatura.
Es un evento grandioso que requiere muchas conversaciones y ajustes, pero el país está preparado, expresado.
La víspera, Infantino estuvo en la ciudad de Río de Janeiro, donde la FIFA presentó el logotipo, el lema y la identidad sonora del Mundial Femenino de Fútbol que se celebrará del 24 de junio al 25 de julio de 2027 en ocho ciudades brasileñas: Belo Horizonte, Brasilia, Fortaleza, Porto Alegre, Recife, Río de Janeiro, Salvador y Sao Paulo.
De acuerdo con el diario deportivo Lance!, esta visita de Infantino refuerza la importancia estratégica de Brasil para el organismo rector del fútbol, especialmente tras la elección del país como sede de ese torneo.
oda/mar



