La muerte de la niña Stephora Anne-Mircie Joseph, de 11 años, durante una excursión organizada por el Instituto Leonardo Da Vinci, donde estudiaba en la provincia de Santiago, es un caso demasiado serio para tratarlo con paños tibios.
Sorprende la lentitud con que el caso ha sido abordado por las autoridades correspondientes.
Resulta más preocupante aún cuando sale a relucir que la menor era víctima de bullying por sus compañeros en el ambiente escolar. Y que compañeros en la excursión podrían estar involucrados en su caída.
Es un caso horrible y así resultaría más que repugnante e inaceptable.
Sus padres y la sociedad dominicana requieren de una respuesta responsable sobre la situación. Sin mendigar justicia.



