Una toma guerrillera a plena luz del día dejó este martes varios heridos en la localidad colombiana de Buenos Aires, en el convulso departamento del Cauca (suroeste), donde varias edificaciones fueron destruidas durante el ataque, según las autoridades.
El ataque guerrillero, atribuido al Frente Jaime Martínez del Estado Mayor Central (EMC), una de las disidencias de las antiguas FARC, y dirigido contra el puesto policial de esa localidad, comenzó en horas de la mañana y se prolongó durante varias horas, obligando a los habitantes a buscar refugio para ponerse a salvo.
"Lo que ocurre en Buenos Aires, Cauca, es una agresión directa contra el Estado, la institucionalidad y la vida. Más de siete horas de hostigamiento armado, policías heridos, civiles bajo fuego, familias confinadas, el municipio incomunicado y un hospital atacado", denunció el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, en su cuenta de X.
El gobernador agregó que “esta ofensiva criminal desborda la capacidad departamental”, por lo que pidió apoyo al Ministerio de Defensa “y la protección inmediata de nuestra población civil”.
Imágenes divulgadas en redes sociales muestran el puesto policial y otras construcciones de la localidad con graves daños en su estructura, producto del ataque en el que también fueron utilizados explosivos.
La vicepresidenta colombiana, Francia Márquez, manifestó en X: “Rechazo con todas mis fuerzas la destrucción de Buenos Aires”. La funcionaria, oriunda de la localidad de Suárez, también en el Cauca, señaló que los grupos armados ilegales siembran “el terror”, al igual que en la cercana localidad de Santander de Quilichao, en el mismo departamento.
Márquez, quien se encuentra de gira en África, pidió además al ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, “reforzar la seguridad y retomar el orden público”, así como “fortalecer la inteligencia para anticipar estos hechos y capturar a estos criminales para que respondan ante la justicia”.
“Como Gobierno nacional no podemos permitir que estos grupos al margen de la ley impongan el terror en los territorios”, agregó.
Sánchez ordenó el envío de refuerzos a la zona atacada y dispuso también el traslado a Buenos Aires de los comandantes del Ejército, general Luis Emilio Cardozo, y de la Policía, general de brigada William Rincón.
“Verificamos los hechos, la maniobra de inserción de tropas en apoyo a nuestros policías, que resistieron con valentía el ataque, y evaluamos la inteligencia y las operaciones en desarrollo”, expresó Cardozo.
El Cauca es uno de los departamentos más golpeados por el conflicto armado colombiano y, aun después de la firma del acuerdo de paz con la antigua guerrilla de las FARC en 2016, ha seguido siendo escenario de violencia.
En ese departamento, situado entre las montañas de la cordillera de los Andes y el océano Pacífico, operan varios bloques de las disidencias de las FARC, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y bandas de narcotraficantes que controlan los cultivos de coca y las rutas del tráfico internacional de drogas.
Por su parte, la Defensoría del Pueblo calificó en un comunicado como “crítica” la situación en Buenos Aires, donde los ataques “han puesto en riesgo extremo e inminente a la población civil”.
“La entidad tiene conocimiento de la instalación de artefactos explosivos improvisados y otros mecanismos de alto poder destructivo, tanto en las vías de acceso al municipio —que estarían bloqueadas— como en distintos puntos del casco urbano, lo que aumenta significativamente el riesgo de detonaciones”, detalló la Defensoría.
Esa entidad agregó que la manera indiscriminada en la que el grupo guerrillero atacó Buenos Aires “podría causar daños graves a la vida ya la integridad física de las personas, así como afectaciones a bienes civiles”.
El ataque en el Cauca coincide con el último día de un paro armado de 72 horas convocado por el ELN en protesta contra “las amenazas de intervención imperialista” de Estados Unidos, que desde su inicio el pasado domingo ha derivado en ataques contra infraestructuras y contra la Policía en distintos departamentos del país, con víctimas mortales.
Hasta el lunes, el ELN había realizado más de medio centenar de acciones de intimidación en distintos departamentos del norte, oriente y occidente del país donde tiene presencia, según información fuentes oficiales.
Los ataques más recientes se registraron durante la madrugada de este martes: uno en la Vía Panamericana, entre las ciudades de Cali y Popayán, capital del Cauca, donde hombres armados detuvieron vehículos y aprendieron fuego a un camión, y otro en Cali, donde murieron dos policías tras ser atacados con explosivos.



