La presencia de Profamilia en nuestro país con 60 años de trabajo por el reconocimiento de la salud sexual y reproductiva, así como en la defensa de los derechos humanos todos, y la una alta incidencia en los esfuerzos por el mejoramiento de la salud integral para el desarrollo de la República Dominicana, es una gran ganancia.
Profamilia ha sido la noticia en su aniversario, con mucha información publicada y el recuento estadístico de sus aportes continuos, organizados y mantenidos, desde un enfoque crítico a partir de valores aplicados a su trabajo cercano a la comunidad nacional.
En nuestro caso personal con casi 30 años formando parte de Profamilia, el agradecimiento es eterno a esa institución a la que respondo desde que tuve contacto con ella a finales de los 90, desde el entonces Proyecto Violencia Basada en el Género, abierto en 1999, y hoy Género y DSDR, quien, junto con el Programa de Jóvenes y Educación Comunitaria, conforman el área de Programas sociales, en un equipo de gente formidable bajo la dirección de Myrna Flores Chan.
Todos los proyectos de Profamilia que tienen algo relacionado con violencia, se coordinan desde el programa, género y derechos, a partir de un historial largo de aportes vinculados al sistema de atención a la Violencia Basada en el Género a partir de la misma promulgación de la ley 24-97 y del Anteproyecto de Ley Integral que, desde hace casi 15 años, llegó a Proyecto en el Congreso dominicano.
Y es que, para Profamilia siempre ha estado claro que la violencia de género impide el pleno ejercicio de los DS y DR, al vulnerar derechos básicos de las mujeres a que deciden sobre su propio cuerpo.
Y en nuestro país, los embarazos forzados, el matrimonio infantil, eliminado formalmente pero presente en el imaginario sociocultural, junto a las violaciones sexuales y otras violencias a las mujeres, afectan seriamente la vida de las dominicanas.
Profamilia mantiene a través de los años aportes importantes incalculables a la sociedad dominicana para erradicar la Violencia Basada en el Género contra las Mujeres y las Niñas, desde la investigación del fenómeno grave de salud y derechos humanos, realizando los primeros estudios sobre el feminicidio – la última de las manifestaciones de las violencias a las mujeres solo por ser mujeres- y su contribución a los protocolos oficiales en Salud y Justicia.
Falta espacio para agradecer a toda Profamilia, personal, administración y gerencia.
¡A su nombre, gracias a Magaly Caram por tanto!



