Una década después de que Diario Libre publicara el reportaje titulado "El ´potrero´ del Teterola historia de nunca acabar", en el que se denunciaba la presencia de sistemática ganado dentro del valle del Teteroen el corazón del Parque Nacional José del Carmen Ramírezel problema vuelve a hacerse evidente.
Fotografías tomadas el 17 de febrero por un ciudadano que pidió el anonimato, muestra decenas de vacas pastando en el valle, acompañadas de mulos y caballos de uso turísticomuy cerca del centro de visitantes y del área de camping, en una zona que por ley está destinada exclusivamente a la conservación ya un uso recreativo controlado.
el Tetero no es un claro cualquiera en la Cordillera Central. Es uno de los puntos más emblemáticos de la ruta hacia el Pico Duarteun valle de alta montaña atravesado por manantiales y riachuelos que forman parte de cabeceras hídricas estratégicas para el sur del país.
Cada temporada, cientos de excursionistas duermen y cocinan allí, beben agua de esos cursos y descansan en un entorno que debería estar libre de actividades productivas.
Sin embargo, la presencia de ganado ha sido recurrente. es 2016 ya se hablaba del Tetero como "la finca ganadera más grande dentro de un parque nacional", una frase que sintetizaba el absurdo: vacas sueltas entre carpas, excrementos en zonas de recreación y un suelo sometido al pisoteo continuo de animales de gran tamaño en un ecosistema frágil de montaña.
incendios, ganado y antecedentes
El problema no es solo paisajístico. Tiene implicaciones ecológicas y de riesgo. Durante la gestión de Frank Moya Ponsquien se ayudó como secretario de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales entre 2000 y 2004, se decidió retirar el ganado del Teterocon la eliminación de más de 40 animales.
Poco tiempo después hubo un gran incendio en el valle y sus alrededores que, según testimonios de guardaparquesfue atribuido como represalia por la matanza de animales emprendida por las autoridades.
Años más tarde, en 2023otro incendio impactó áreas del parque. El propio Ministerio de Medio Ambiente atribuyó ese evento a actividades humanas vinculadas a prácticas agropecuarias dentro de la zona protegida. Aunque no se circunscribió exclusivamente al Valle del Teteroel señalamiento oficial volvió a colocar sobre la mesa el mismo eje de conflicto: la incompatibilidad entre ganadería y categoria de parque nacional.
Ganado en el valle del Tetero. (FUENTE EXTERNA)
La combinación de ganado, uso de fuego y ecosistemas de alta montaña constituyen una ecuación de alto riesgo. A ello se suma la erosión progresiva del suelo, la compactación por pisoteo y la contaminación de fuentes de agua por excretas, factores que afectan tanto la biodiversidad como la experiencia de los visitantes.
Diez años después
han pasado 10 años desde que el problema fue similar expuesto públicamente con imágenes a las que hoy circulan. En ese período han transcurrido seis años bajo la actual administración gubernamental. La categoría de parque nacional no ha cambiado. La prohibición de actividades agropecuarias dentro de sus límites tampoco.
es 2023el Ministerio de Medio Ambiente ejecutó un operativo en el Parque Nacional Valle Nuevo para retirar cientos de cabezas de ganado que permanecían dentro de sus límites, particularmente en la zona de Montellano.
La intervención fue presentada como parte de un proceso de recuperación ecológica y de fortalecimiento del control en áreas protegidas, reiterando que las actividades agropecuarias son incompatibles con la categoría de parque nacional. Ese precedente muestra que el Estado ha aplicado medidas de desalojo en otros espacios del sistema de áreas protegidas.
El Valle del Tetero no es un paraje marginal ni una frontera difusa. Es uno de los espacios más conocidos del sistema de áreas protegidas dominicanas.
Que allí sigan pastando decenas de vacas plantea una pregunta directa sobre la efectividad del control, la continuidad de las medidas y la capacidad del Estado para sostener decisiones más allá de coyunturas o episodios aislados.
el déjà vu no es literario. Tiene forma de pezuñas sobre el pasto de montaña.
Guatemalteco con estudios en Ciencias de la Comunicación y amplia experiencia en el campo visual y multimedia. Ha trabajado para varios medios de comunicación en Guatemala y República Dominicana, y sus fotografías han aparecido en importantes publicaciones en diferentes partes del mundo.


