La disponibilidad de personal de salud oscila entre menos de 40 y casi 118 profesionales por cada 10.000 habitantes en la región. La OPS llama a fortalecer la capacitación, la retención y las condiciones laborales.
Washington DC, 29 de abril de 2026 (OPS) – La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió hoy que persisten desigualdades críticas en la disponibilidad y distribución del personal de salud en América del Sur, con una marcada concentración en capitales y grandes ciudades y escasez en zonas rurales y desatendidas, según un nuevo informe regional.
El informe “Panorama del mercado laboral de salud en nueve países de América del Sur” analiza la situación en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay, y por primera vez ofrece un panorama comparativo de las principales desigualdades que afectan el funcionamiento de los sistemas de salud en la subregión.
Las brechas identificadas impactan directamente la disponibilidad de especialistas, la continuidad de los servicios y la capacidad de los sistemas de salud para responder a las necesidades de la población, particularmente en el nivel de atención primaria.
“La región no podrá avanzar hacia sistemas de salud más equitativos si no se abordan las brechas en disponibilidad, distribución y condiciones laborales del personal de salud”, dijo el Dr. Jarbas Barbosa, Director de la OPS. “Este informe proporciona evidencia clave para guiar las decisiones de políticas públicas con el fin de fortalecer la capacidad de los sistemas de salud para responder de manera oportuna y equitativa”, agregó.
El análisis identifica desafíos comunes en los nueve países, incluido un número cada vez mayor de profesionales con múltiples empleos, migración del personal de salud, concentración en áreas urbanas, desajuste entre la oferta educativa y las necesidades de los sistemas de salud, y marcadas diferencias en las condiciones laborales entre sectores y territorios.
Las densidades de recursos humanos para la salud varían ampliamente entre países, desde menos de 40 profesionales por cada 10.000 habitantes en algunos contextos hasta casi 118 en otros, lo que refleja asimetrías regionales.
Entre las principales conclusiones específicas de cada país, el informe destaca que:
- Argentina muestra una fuerte concentración de médicos en Buenos Aires, brechas crecientes en los programas de residencia y una importante multiplicidad de empleos.
- Bolivia concentra el 73% del personal de salud en tres departamentos y enfrenta dificultades persistentes para retener profesionales en las zonas rurales.
- Brasil muestra grandes desigualdades entre regiones, con menor disponibilidad en el norte y noreste, y una alta proporción de contratos múltiples.
- Chile reporta escasez de especialistas y dificultades para cubrir vacantes en áreas remotas.
- Colombia presenta marcadas brechas territoriales, una necesidad de fortalecer los equipos de atención primaria y una oferta educativa concentrada en las grandes ciudades.
- Ecuador enfrenta una alta rotación en áreas remotas y una concentración de personal en Quito, Guayaquil y Cuenca.
- Paraguay mantiene vacantes vacantes en el sector público y baja formación en medicina familiar.
- Perú concentra el 85% del personal en zonas urbanas y tiene un déficit estimado de más de 54.000 trabajadores de la salud.
- Uruguay muestra alta concentración en Montevideo y diferencias salariales entre sectores.
“Los países necesitan sistemas de información más sólidos y políticas integrales que aborden simultáneamente la capacitación, contratación, distribución y retención del personal de salud”, dijo James Fitzgerald, Director de Sistemas y Servicios de Salud de la OPS.
La OPS insta a los gobiernos de la región a invertir en capacitación y retención de personal de salud, mejorar las condiciones laborales y fortalecer la planificación de la fuerza laboral, con especial atención a la atención primaria y las áreas con mayores necesidades.
El informe también subraya la importancia de coordinar acciones entre los sectores de salud, educación y finanzas, así como promover políticas migratorias éticas que protejan tanto a los trabajadores de la salud como a los sistemas de salud.
A cinco años de la fecha límite para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la OPS reafirma que colocar al personal de salud en el centro de las decisiones de políticas públicas es clave para avanzar hacia la cobertura universal de salud.


