Ausente en los Juegos Centroamericanos y del caribe de Salvador 2023después de estar presente en los de Barranquilla 2018, la karateka Thalía Terrero Alcántara encuentra una razón muy poderosa para convertir sus ilusiones en una realidad tangible.
Terrero se perdió los Juegos pasados debido a su proceso de embarazotras el cual trajo a Lea Terrerosu bebé que se convierte en la bujía para alcanzar mejores logros. "Ella es mi motor mayor para yo estar en el podio", señala la peleadora de los 55 kilogramos.
La gladiadora amasa lauros desde la categoría juvenil sub-21 estafa cinco medallas de oro en torneos de kárate a nivel de Centroamérica y el Caribe y panamericanos y un bronce en un mundial en esa división.
En esas ocasiones, lea no era parte de su vida. Pero ahora que tiene dos añosel estímulo es diferente. Su madre espera que esté en las gradas del Pabellón de Combate 2. "Ella estará ahí", dice la madre.
Rumbo a Santo Domingo 2026
87 Días
Restan para el día de apertura de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, señalados para comenzar el 24 de julio.
Tampoco es la primera vez. Pero en lugar de eso trae nerviosismo en su desempeño en el tatami, la motivación es otra. "Hasta ahora no, porque ya él competido anteriormente con ella ahí. Eso es yo impulsame da un motivo por el cual yo lucharé por estar en el podio".
Kárate es uno de los deportes de combate que más metales aporta al medallista dominicano. En los pasados juegos ganados como país con tres de oro y dos de plata, por delante de Venezuela.
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Terrero quiere ser parte de ese liderazgo el cual aspira a mantener Dominicana. Todo por Leah. "Ella es el motivo. Estoy aquí por mi hija, quiero estar en el podio por mi hija y quiero sobresalir en todo por ella", señala Terrero, quien comenzó en su deporte desde los 8 años y cuatro más tarde ya competía a nivel juvenil.
Estudios y sus inicios
La karateca está cerca de terminar en Apec sus estudios de licenciatura en administración turística y hotelera.
Entre estudio y deporte, ha sido un largo camino para esta joven que se inició en el karate a los cinco años atraída por sus amiguitos del barrio Los Mina.
Luego a los 8 comenzó a expandirse en su disciplina, bajo las orientaciones de su primer entrenador Luis Mejía en el dojo "Los Cabezones".
Su ascenso fue vertiginoso, al punto que por no tener la edad, debió faltar a un torneo juvenil.
Hoy busca lo que no pudo lograr en Barranquilla, por ser muy joven, y en El Salvador por el embarazo de Leah. "Ese es nuestro objetivo", dijo.
Amante del deporte en todas sus dimensiones. Confía en que la base del deporte debe de ser desde la escuela. Ha cubierto Juegos Panamericanos y Juegos Centroamericanos y del Caribe.


