El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. EFE/Aaron Schwartz/Piscina
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WASHINGTON/REDACCIÓN INTERNACIONAL. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que no le importa que Cuba reciba crudo de un petróleo ruso que se encuentra en las inmediaciones de la isla: «¡Tienen que sobrevivir! (…) No tengo ningún problema», aseguró.
En declaraciones a reporteros a bordo del avión presidencial este domingo, Trump desestimó que la llegada de crudo a Cuba fuera a tener algún impacto en la situación actual de la isla y aseguró que el gobierno caribeño está «terminado».
«No me molesta (…) tienen un mal régimen, tiene un liderazgo malo y corrupto, y si les llega o no un barco de petróleo, eso no importa», indicó el mandatario.
Trump añadió además que «prefiere» que se dé un respiro al bloqueo energético impuesto por su propio Gobierno a Cuba: «la gente necesita calefacción y aire acondicionado y todas las demás cosas que uno requiere».
Las declaraciones del mandatario se dan poco después de que se conociera, a través de una filtración al diario The New York Times, que EE.UU. permitirá la entrada de un buque petrolero ruso a Cuba.
El tanquero se encuentra actualmente a menos de 24 kilómetros de la isla y se espera que entre en aguas cubanas el domingo en la tarde, tocando tierra el martes, de acuerdo con el diario.
El buque, Anatoly Kolodkin, de bandera rusa, es un tanquero sancionado tanto por EE.UU. como por la Unión Europea (UE).
La llegada de esta embarcación ayudará a aliviar la crisis energética que atraviesa Cuba, profundizada por el bloqueo energético impuesto por Trump a la isla tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela en enero.
Rusia aseguró hace ya unas semanas que estaba estudiando enviar crudo a Cuba por razones humanitarias, pese a que esa decisión suponía un desafío a Washington.
Trump escribió una orden ejecutiva el pasado 29 de enero que amenazaba con aranceles a quien suministraba petróleo a Cuba.
EE.UU. ha presionado desde enero a La Habana cortándole el flujo de petróleo importado con el objetivo de que el Gobierno cubano se sienta a negociar y emprenda reformas, en primer lugar económico, siguiendo la estela de Venezuela.
Cuba necesita diariamente unos 100.000 barriles para satisfacer sus necesidades energéticas, de los que unos 40.000 proceden de su producción nacional. La imposibilidad de cubrir el resto de la demanda se ha convertido en prolongados apagones diarios y en la paralización casi total de la economía.


